
Separa con vapor o calor moderado cuando convenga, raspa cola vieja sin dañar fibras, prueba ajuste en seco y aplica adhesivo compatible: cola animal reversible para muebles antiguos, PVA alifática para modernos. Presiona con sargentos acolchados, controla diagonales y limpia excedentes a tiempo para evitar sombras posteriores.

Para chapa despegada, inyecta adhesivo con jeringa, distribuye con espátula fina y prensa uniformemente con listones y protección. Reemplaza faltantes con parches a veta, encola y lija al ras. Rellena huecos con masilla teñida. Evita sobrecalentar; algunas colas reblandecen y pueden deformar fibras delicadas irreversiblemente.

Corrige cajones trabados encerando guías, verificando escuadras y aplicando deslizadores discretos. Reubica bisagras en madera sana o usa insertos roscados para tornillos flojos. Repara patas con varillas y epoxi estructural cuando proceda. Comprueba alineaciones, abre y cierra cien veces; el uso repetido revela detalles que el banco oculta.